Escondida en la cara sur del Parque Natural del Moncayo, la villa de Calcena se asienta en la margen izquierda del río Isuela, junto al barranco de San José y encaramada en el cerro de Santa Bárbara a una altitud de 836 mts. Su casco urbano denota su pasado morisco, el cual está presidido por el majestuoso edificio de la Colegiata Nª Sª de los Reyes, digno de ser visitado.
En la cara oculta del Moncayo, es decir, en su cara sur, encontrarás pueblos tan hermosos como Calcena. Según la tradición, la procedencia del topónimo de Calcena deriva de la presencia del Santo Grial en la villa, por eso forma parte de su escudo.
El municipio vivió un periodo de esplendor entre los siglos XVI y XVII, tiempo en el que se reedificó su iglesia parroquial y sus cuatro ermitas. Este esplendor fue producido por la importancia de su industria textil de la lana.
Entre bosques y barrancos se alza esta pintoresca localidad. Su casco urbano, de calles estrechas y empinadas, denotan claramente su pasado musulmán. En lo más alto, corona la población la bonita colegiata de la Virgen de los Reyes, con su llamativa torre rematada con una brillante cúpula.
Calcena es, asimismo, sede del Centro de Interpretación de la Naturaleza del Parque Natural del Moncayo, al cual pertenece. Un completo espacio en el que podrás conocer a fondo los tesoros que alberga este maravilloso enclave.
No podemos olvidarnos de la Calcenada, la famosa marcha atlética que todos los años congrega a numerosos aficionados con sus 104 kilómetros alrededor del Moncayo y que se pueden recorrer a pie, en bicicleta o a caballo.
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